Tus principios y convicciones más profundas, te definen como persona.
Toma el tiempo que sea necesario para definir que es en lo que tú realmente crees y que es lo que te importa en la vida. Me refiero a cada área de tu vida.
Muchas personas creen que pueden pasar por la vida y disfrutarla sin medirla con la regla de los principios.
¡Gran error!
Y uno del que se darán cuenta tarde o temprano.
En la escuela primaria nos evalúan también en aspectos tan importantes como iniciativa, puntualidad, responsabilidad, trabajo en grupo, aseo, etc.
En encuestas realizadas a individuos y corporaciones, los principios, valores, y otros elementos que demuestran el carácter de las personas son tanto o más valiosos que los conocimientos técnicos y profesionales cuando se decide entre una persona y la otra.
Ya me imagino una gran compañía explicando porque escogió a José como gerente de planta diciendo, "Porque él es un irresponsable".
O Margarita explicando por qué se va a casar con Joaquín diciendo "porque él es un vago."
Lo más seguro es que cuando se escoge un gerente de planta es porque él es "una persona responsable que se encargara de que la planta funcione como debe"
O margarita escogió a Ramón entre otras cosas porque "Es trabajador y no espera que las cosas se las regalen"
¿Que tiene esto que ver contigo?
¡Simple! Para que las cosas cambien en tu vida, tú tienes que cambiar.
Tus principios te dirán exactamente donde tienes que hacerlo.
Si llegas a tu trabajo constantemente tarde, date cuenta que la "puntualidad" es algo en lo que tienes que trabajar.
La puntualidad de salir de tu casa en el momento apropiado y no a última hora.
Si siempre tomas mucho tiempo en empezar algo, puede que tu no seas muy proactivo y que la iniciativa te este faltando.
Recuerda, iniciativa viene de iniciar. Tú eres el iniciador.
Responsabilidad viene de la habilidad para responder. Reconoce tu deber de responder por lo que tú haces.
Se lo suficientemente honrado u honrada para no tomar lo que no es tuyo, no por temor a que te van a agarrar, sino porque tú sientes suficiente orgullo para producir los recursos que tú necesitas sin necesidad de tomar lo ajeno.
Ignóralo y tarde o temprano lo pagaras...y con creces.
La vida esta llenas de ejemplos de políticos y otros personajes que se dedican a actividades indebidas y que temporalmente pareciera que se salieron con las suyas, pero que tarde o temprano pagan por sus delitos.
Me imagino que tú conoces muchos de ellos. Y si no, nada más tienes que leer los diarios de tu localidad.
Se trabajador y tarde o temprano cosecharas los frutos de tu labor.
Si lees La Biblia recuerda que "En el Principio Dios creó al mundo"
Si no la lees recuerda que estamos hablando de principios. Del origen de toda actividad.
A mí no me tienes que decir. Contéstate tú mismo.
¿Eres honrado, trabajador, responsable, limpio, disciplinado, puntual, etc.?
¿O eres medio honrado, medio trabajador, medio disciplinado, a veces responsable y muchas veces puntual?
Recuerda que el que hace todo a medias es un mediocre.
Si estás leyendo estas líneas tú no eres uno de ellos.
Decide elevarte sobre el común de las personas. Se lo mejor que tu puedes ser. Revélate contra la mediocridad que existe tú alrededor.
Reconoce dentro de ti ese poder extraordinario que empezó como una semilla en el vientre de tu madre, indefenso y débil, pero que ha crecido fuerte y poderoso. Dueño de tu vida y tus pensamientos.
Inconquistable e imperecedero. Con el poder de voluntad para decirle no a ese dulce tan tentador porque tú tienes disciplina. Con la honestidad de que tú no eres perfecto, pero que cada día estas haciendo lo mejor que puedes para avanzar en todas las áreas de la vida.
Y que no importa que tan mala sea la situación en tu vida, en tu familia, en tu cuadra, en tu país y en tu continente. Tú eres fiel a tus principios y nada ni nadie te va a desviar de ellos.
Al final de tus días en este lugar, nadie te va a apreciar por lo que tenías, sino por lo que fuiste y por como los hicistes sentir.
Tus hijos te van a apreciar no por los juguetes que les regalastes sino por la clase de padre o madre amoros@ que fuiste. Tu hermana te va apreciar no por el dinero que le prestaste sino por el auxilio moral y espiritual que le brindaste en sus momentos de angustia.
Tus amigos te recordaran no por las cervezas que les compraste, sino por el apoyo que les ofreciste en momentos de tristeza y amargura.
Tu comunidad te va a elogiar no por lo bonita que era tu casa sino por el ejemplo de civilidad y trabajo social que realizaste.
Y tú te sentirás en paz contigo mismo no por el tamaño de tu cuenta de banco, sino por la satisfacción del deber cumplido; por la pasión con la que viviste tu vida. Porque viviste, reíste, amaste y dejaste un legado.
Tus principios son inmovibles. Escúchalos y ellos te dirán que tienes que hacer.
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